Una obra maestra del diseño relojero de THOMAS SABO: grabados de acanto adornan el bisel, la caja, la correa, la corona e incluso el rotor, convirtiendo cada reloj en una expresión escultórica de actitud. La fascinante esfera fumé deja a la vista el mecanismo automático (Miyota 8N40). En la intersección entre la relojería y el arte, estos relojes fusionan la tradición, la artesanía y la audacia moderna.